Pruebas de Parentesco

Pruebas de Parentesco

Comparando el ADN entre hermanos, hermanas, abuelos, nietos, tíos, sobrinos... 19 de julio de 2018

Si bien el test de paternidad es la opción a la que más se acude, en ocasiones la muestra del supuesto padre no está disponible, por ejemplo, porque ha fallecido. Aunque cada vez disponemos de más información sobre los análisis de ADN, hay gente que aún no sabe que con frecuencia es posible obtener un resultado con una precisión muy alta, incluso superior al 99,9%, sin utilizar la muestra paterna. Llamamos a estos tests "pruebas de parentesco" o "de filiación", ya que de lo que se trata es de verificar si ese supuesto vínculo familiar que pensamos que existe (o que no existe) entre dos personas, es real.

¿Qué pruebas de parentesco existen y cuándo se utilizan?

Nosotros ofrecemos cuatro tipos distintos de pruebas para verificar parentescos: el test del cromosoma Y, el test del cromosoma X, el test del ADN mitocondrial y la prueba que llamamos test completo de filiación o parentesco.

Determinados parentescos pueden ser estudiados mediante más de una de las opciones que acabamos de enumerar, pero hay que tener en cuenta que algunas de estas pruebas proporcionan resultados mucho más precisos que otras, por lo que siempre es recomendable utilizar el procedimiento que nos ofrezca más exactitud y garantías.

Les damos un poco de información general sobre estas pruebas a continuación, pero recuerden que en nuestra web tienen también otros detalles más específicos.

El test del cromosoma Y

Esta prueba, como su nombre indica, estudia varias regiones específicas sólo y exclusivamente dentro del cromosoma Y. Todos tenemos dos cromosomas sexuales: un X y un Y en los hombres, y dos X en las mujeres. El Y es un cromosoma sexual que únicamente poseen los hombres, por lo que sólo sirve para verificar parentescos entre hombres y sólo parentescos que conecten la misma línea paterna.

Pero, ¿qué quiere decir eso? Pues pensemos en un árbol genealógico: en una familia, un varón cualquiera al que llamaremos Pepe está conectado por la misma línea paterna con su padre, y con su abuelo paterno (el padre de su padre) y con su bisabuelo paterno (el padre del padre de su padre), y con su tatarabuelo paterno, etc., pero también lo está con su tío paterno (el hermano del padre de Pepe) y con los descendientes varones de éste (es decir, los primos de Pepe, hijos de su tío), así como con otros parientes más lejanos (tíos-abuelos, primos segundos, etc.) siempre que la línea paterna no se rompa. Todos esos hombres tendrán el mismo cromosoma Y.

Herencia del cromosoma Y
Herencia del cromosoma Y

Pensemos ahora en los abuelos de Pepe. Pepe tiene dos abuelos varones: uno por parte de su padre y otro por parte de su madre. Pero Pepe sólo ha heredado su cromosoma Y por parte de su padre, como hemos dicho, por lo que esta prueba no puede utilizarse para comparar el ADN de Pepe y el de su abuelo materno, aunque sea una prueba entre dos varones, porque no existe conexión por la línea paterna entre ellos.

Otra ventaja que tiene este test es que permite verificar un parentesco aunque hayan pasado varias generaciones siempre que se cumpla con los dos requisitos que explicamos antes (que sean hombres y que sea por línea paterna), cosa que otras pruebas no permiten. Por ejemplo, se puede utilizar par ver si dos hombres que se supone que son primos en tercer o cuarto grado lo son realmente.

El test del cromosoma X

Es similar a la prueba anterior, pero mucho más restrictiva en su aplicación. Este análisis sólo se puede usar para verificar los dos siguientes parentescos:
- entre abuela paterna y nieta: para saber si el hijo de la abuela es el padre de la nieta (o también para saber si el padre de la nieta es el hijo de la abuela, ya que, según sea la duda del cliente, el resultado se puede interpretar de una forma u otra);
- entre hermanas o medio-hermanas: para saber si dos hermanas o si dos medio-hermanas (con distinta madre) comparten el mismo padre biológico.

Profundizamos un poco en este último caso, porque muchas veces se ignora que es fundamental tener en cuenta el parentesco por línea materna para evitar una interpretación errónea del resultado del test del cromosoma X.

Como dijimos antes, las mujeres tienen dos cromosomas X; ahora bien, cuando estudiamos estos cromosomas en una mujer no solamente no se puede saber cuál es el que se ha heredado de la madre y cuál del padre, sino que esta mujer puede pasar a su descendencia cualquiera de los cromosomas indistintamente. Esto quiere decir que si analizamos dos hermanas que tiene la misma madre para saber si tienen también el mismo padre y el resultado nos dice que tienen un cromosoma X en común y otro distinto, nos encontramos con el problema de que no podemos determinar si ese cromosoma es el que les viene por vía materna (que justamente ha coincidido que las dos hijas han heredado el mismo de su madre) y que por lo tanto tendrían distintos padres, o si bien ese cromosoma X idéntico es el que han heredado del padre que comparten, y el otro cromosoma X distinto que presentan se debe a que su madre les ha pasado a cada un cromosoma X diferente.

Herencia del cromosoma X
Herencia del cromosoma X

¿Qué se hace pues en estos casos? Pues si las hermanas tienen la misma madre, es necesario tener también su ADN, así podemos comparar primero los cromosomas X de las hermanas con los de la madre, y centrarnos sólo en el cromosoma que habrían heredado por línea paterna.

Si las hermanas tienen distintas madres, entonces no hace falta contar con el ADN de éstas, porque las hermanas nunca compartirán el mismo cromosoma X por línea materna.

Cosa importante a tener en cuenta: si las medio-hermanas comparten otro parentesco por línea materna, o, para explicarlo de otro modo, sus madres respectivas, aunque sean distintas, están emparentadas entre ellas, es posible que esta prueba no se pueda realizar. Esto ocurre, por ejemplo, cuando dos mujeres son hijas de dos señoras que son hermanas entre ellas. En este caso, esas mujeres serían primas por línea materna, y supuestas hermanas por línea paterna, y el test del cromosoma X no sería válido.

El test del ADN mitocondrial

Ésta es una prueba que no analiza el ADN que se encuentra en el núcleo de la célula (como en la prueba de paternidad o las de los cromosomas X e Y), sino en el ADN que se halla en un orgánulo diferente de la célula que se llama mitocondria. De ahí su nombre: ADN mitocondrial.

Este ADN mitocondrial tiene la particularidad de que se hereda sólo por línea materna. Esto es porque los espermatozoides sólo tienen mitocondrias en la cola, que se queda fuera del óvulo en la fecundación, por lo que, un bebé, niño o niña, sólo recibe el ADN mitocondrial de su madre.

Herencia del ADN mitocondrial
Herencia del ADN mitocondrial

La aplicación de esta prueba es muy similar a la del cromosoma Y, ya que lo que se busca es una conexión por vía materna (por la madre, o por la madre de la madre, o por la madre de la madre de la madre, o por la madre de la madre de la madre de la madre...), incluso aunque hayan pasado varias generaciones. Una pequeña diferencia con respecto al análisis del cromosoma Y es que este test del ADN mitocondrial sí permite analizar a personas de los dos sexos, pero la conexión entre ellos debe ser exclusivamente por la línea materna.

El test completo de filiación o parentesco

Esta es la prueba, quizás, más compleja desde el punto de vista de interpretación del resultado, ya que para obtener una conclusión hay que tener en cuenta, no simplemente si el ADN coincide, como ocurre con las pruebas anteriores, sino también, y, sobre todo, cuánto ADN coincide. Se basa, por tanto, en el principio sumamente lógico que nos indica que dos hermanos comparten bastante ADN, mientras que dos medio-hermanos comparten un poco menos, y un abuelo y un nieto un poco menos aún, y una tía y su sobrina aún menos, etc. Es decir, a medida que nos vamos "alejando" en el parentesco, menos ADN compartirán dos personas.

Sin embargo, la cantidad de ADN que dos personas emparentadas comparten entre ellas (salvo en el caso de padre o madre e hijo/a), puede variar de unas personas a otras. Así, para obtener un resultado para este test hay que hacer un análisis del ADN en el laboratorio y, además, un análisis estadístico.

Al hacer esta prueba, en unos pocos casos, nos encontramos que existen unas "zonas grises" en la estadística, unos márgenes de error, donde no es posible asegurar cuál es el parentesco real. Esto es por esa variabilidad en la cantidad de ADN compartido que mencionábamos antes. Un ejemplo muy simplificado: dos hermanos de padre y madre que comparten poco ADN (simplemente porque por azar genético han heredado regiones distintas del ADN de sus padres) podrían presentar una estadística muy similar a la de dos medio-hermanos que, por azar genético, y aun compartiendo un solo progenitor, resulta que han heredado casi siempre las mismas regiones del ADN de ese progenitor común.

Estos conceptos pueden ser un poco difíciles de entender, porque es necesario conocer algunos conceptos de genética básica, pero es importante captar la idea de que existe un margen de incertidumbre superior en este tipo de análisis que en cualquier otro, lo cual quiere decir que, en determinados casos (por suerte no habituales), no se puede dar un resultado concluyente, es decir, que no se puede confirmar ni que existe ni que no existe el parentesco que queremos comprobar.

Hay, sin embargo, algunas cosas que nos pueden ayudar a evitar esto, por lo que, si necesita realizar esta prueba (o cualquier otra de las anteriores) y tiene dudas, por favor, contáctenos para que podamos orientarle.


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