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La muestra de la madre en la prueba de paternidad por ADN

¿Es necesario enviar la muestra materna para el test de paternidad? 10 de diciembre de 2019

Ésta es una consulta bastante común entre nuestros clientes, y es necesario aclarar que la muestra de la madre biológica no suele ser imprescindible para la prueba de paternidad. Esto quiere decir que, en circunstancias normales, se puede realizar el análisis de ADN y obtener un resultado concluyente y preciso sólo con las muestras del supuesto padre y del hijo o hija.

Sin embargo, la muestra de la madre biológica sí tiene su importancia en determinados casos que veremos a continuación.

La prueba de ADN de paternidad sin la madre

En una entrada anterior explicábamos cómo se deduce el resultado de una prueba de paternidad. Recordemos que esto se hace comparando los perfiles de ADN del supuesto padre y del supuesto hijo/a para ver si coinciden o no.

Como vemos en este ejemplo, los perfiles genéticos se representan con dos valores numéricos para cada región de ADN analizada:

 
 PadreHijoResultado
vWA16191618COINCIDE
TH0169,389NO COINCIDE
 

Después de comparar todas las regiones analizadas, si hay más de dos que no coinciden, el resultado de la prueba de paternidad será negativo o de exclusión.

Entonces, ¿cómo afecta la muestra de la madre biológica en la prueba de paternidad?

La prueba de ADN de paternidad con la muestra de la madre biológica

Para una prueba de paternidad con la muestra de la madre se obtienen igualmente los perfiles de ADN de supuesto padre, madre biológica e hijo o hija, y luego se comparan.

Cuando contamos con la madre biológica, su perfil genético se utiliza como referencia para "eliminar" del perfil del hijo/a los valores que ha heredado de ella. De esta forma se puede saber de antemano cuáles son los valores que provienen del padre.

Tomemos el mismo hijo del ejemplo anterior y veamos también los valores del ADN materno:

 
 MadreHijo
vWA16201618
 

Aquí se observa que el hijo ha heredado el valor 16 de su madre biológica; por tanto, sin lugar a duda, el valor 18 lo ha recibido de su padre biológico. Si el supuesto padre analizado presenta el valor 18 en esta región, tendremos una coincidencia entre padre e hijo:

 
 PadreMadreHijo
vWA151816201618
 

Por el contrario, si el padre analizado no tiene el valor 18, el resultado será de no coincidencia:

 
 PadreMadreHijo
vWA151916201618
 

Y lo mismo se hace para cada región de ADN analizada.

Entonces, ¿qué diferencia supone enviar la muestra de la madre para la prueba de paternidad?

Los ejemplos anteriores representan el caso más claro en un análisis con padre, madre e hijo, pero veamos un supuesto algo más complicado:

 
 PadreMadreHijo
vWA161916201618
 

¡Ajá! Ahora, los tres tienen el valor 16. Entonces, ¿cuál es el resultado?

Pues bien, si no tuviéramos la muestra de la madre, el resultado entre padre e hijo sería positivo, puesto que ambos tienen el valor 16. Sin embargo, al contar con el ADN materno, sabemos que el hijo ha heredado el valor 16 de ella, por lo que es el valor 18 el que ha heredado de su padre. Esto quiere decir que, gracias a tener el ADN de la madre, sabemos que en la comparación entre padre e hijo/a el resultado correcto para esta región es negativo.

¿Significa esto que el resultado de la prueba de paternidad puede cambiar si no se envía la muestra de la madre?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que una prueba de paternidad analiza un mínimo de 18 regiones de ADN. Por tanto, si volvemos al último ejemplo arriba, aunque el resultado de una región pueda variar con o sin la muestra de la madre, esto no va a ocurrir en todas las regiones estudiadas.

Así, por regla general, el ADN materno va a hacer que resultado de la prueba de paternidad sea más preciso, pero no va a cambiar el resultado. Por ejemplo, puede hacer que la probabilidad de paternidad pase de 99,8% sin la madre a 99,999998% con la madre, pero no va a hacer que un resultado pase de ser positivo a ser negativo, o viceversa. Esto es lo que sucede normalmente, pero hay excepciones.

Si hay una relación de consanguinidad entre la madre biológica y el supuesto padre analizado, sí es frecuente que ocurra lo explicado en el ejemplo. Esto pasa porque padre y madre comparten ADN al ser parientes. Por lo tanto, el hijo/a va a tener también más ADN en común con el supuesto padre analizado, y pueden aparecer más regiones con "falsos" resultados positivos tanto si es su padre de verdad como si no lo es.

El ADN materno también es importante si los dos supuestos padres están emparentados entre ellos. Imaginemos que el supuesto padre que se analiza no es el padre biológico. No obstante, va a compartir más ADN con el verdadero padre biológico (ya que son parientes) que con cualquier otro hombre. Esto puede hacer que aparezcan regiones positivas que no deberían serlo. Si contamos con la muestra materna, se reduce el número de esos "falsos positivos".

¿Y si la madre que se analiza no es la madre biológica?

Cuando se duda de si la madre analizada es realmente la madre hablamos de supuesta madre y no de madre biológica.

La maternidad se puede verificar igual que la paternidad, pero a la hora de realizar el análisis en el laboratorio es importante saber si estamos tratando con el ADN de una supuesta madre o de la madre biológica.

Conclusión

Aunque en la mayoría de los casos no es necesario enviar la muestra de la madre para una prueba de paternidad, incluirla en el análisis sin duda aumenta la precisión del resultado.


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